Cuida tus cervicales con buenos hábitos

El dolor cervical es uno de los mayores problemas a los que tiene que enfrentarse la  población general. Pese a que en la mayoría de los casos el dolor cervical no revisten ningún tipo de gravedad, es importante que prestemos la atención que nuestro cuerpo requiere cuando comienzan a aparecer este tipo de dolores.

En la mayoría de las ocasiones, el dolor cervical es debido a una mala postura, a una situación de estrés o a diversos momentos en los que haya habido un exceso de tensión.

Sin embargo, si sufres de dolor cervical, no debes de preocuparte. conocemos cuáles son las mejores soluciones para olvidarte por completo de este tipo de molestia para siempre.

Causas del dolor cervical

  • Mantener una postura incorrecta durante una gran cantidad de tiempo es una de las causas principales. Por ejemplo, en el trabajo, si nos sentamos de una manera incorrecta, o no tenemos el monitor de nuestra oficina a una distancia recomendada, el dolor cervical puede aparecer en cualquier momento.
  • En los trabajos físicos, una sobrecarga excesiva de peso en nuestro cuerpo puede hacer que este tipo de molestia haga su aparición. Y nos llegue a causar, incluso, una baja laboral.
  • Como ya hemos comentado previamente, también es habitual sufrir dolencias de este tipo en los hombros en el cuello la espalda o en cualquier otra parte de nuestro cuerpo que sea especialmente sensible a las cargas emocionales y físicas. Pese a que no lo parezca, lo relacionado con los excesos a nivel emocional, pueden tener importantes consecuencias físicas.

Al margen de todas estas causas, debe de saber que también existen efectos derivados de una mala posición a la hora de hacer deporte de un golpe o de cualquier mala postura cuando realizamos actividades físicas. Esto se acentúa todavía más cuando vamos al gimnasio. El dolor cervical puede aparecer cuando realizamos una mala postura en según qué máquinas y en según qué ejercicios.

Por ello, es muy importante maximicemos los cuidados cuando vamos a realizar deporte. Ya que el dolor cervical puede traducirse en mareos, náuseas o, incluso, en vómitos.

La importancia de ese tipo de molestia, puede llegar a causar incluso la baja del trabajador. porque es de vital importancia que  que cuidemos las cervicales como se merecen.

Ejercicios para el cuidado cervical

Flexión de cuello

La flexión de cuello es uno de las principales ejercicios para cuidar nuestras cervicales. El ejercicio en sí es muy simple, solo deberemos estar completamente relajados y mover nuestra cabeza tanto delante como hacia detrás, además de izquierda a derecha.

Si notamos que no tenemos una buena movilidad, podemos ayudar de nuestras manos para maximizar el ángulo de movimiento. Sin embargo es importante que sepas que no debes de notar ningún  dolor a la hora de realizar este ejercicio. En el caso en el que no te sientas cómodo, debes de parar y cambiar de ejercicio.

Rotación de cuello

Así como antes hablábamos de la flexión de cuello, ahora es turno de hablar de la rotación de cuello. Debes de tratar el cuello de manera circular intentando trazar un círculo de 360 grados. Hemos comentado anteriormente siempre debes de procurar no sentir ningún tipo de molestia ni de dolor. Cuando esto ocurre, pues en esos casos debes de pagar de inmediato. es importante que hagan el ejercicio de manera lenta, de lo contrario podrías tener mareos o incluso vómitos.

Masajes

Acudir al centro especializado en masajes es otra de las opciones para poder aliviar ese dolor. Especialmente en los que los más agudos, los masajes son la manera más eficaz de relajar la musculatura y nuestras articulaciones.

Un masajista especializado nos dará el masaje que tanto necesitamos a la hora de cuidar de nuestro cuerpo. Debes explicarte cuáles son tus necesidades y los dolores que sientes, ellos se encargarán del resto.

Camina con la cabeza rectaA la hora de salir a caminar, utilizar el móvil y cualquier otro elemento que te impida estar con la cabeza en la posición correcta. La cabeza debe de estar recta y no debes de estar en ningún momento la musculatura del cuello. De esta manera evitarás al máximo cualquier tipo de dolor.

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